ACOMPAÑA, GUÍA Y MEJORA LA PRÁCTICA DOCENTE
¿CÓMO MONITOREAR Y ACOMPAÑAR LA PRÁCTICA PEDAGÓGICA?
Monitorear y acompañar son procesos distintos, pero están relacionados entre sí.
MONITOREO
Consiste en observar el desempeño docente en aula usando rúbricas de observación del aula u otros instrumentos con el fin de analizar las fortalezas y
oportunidades de mejora de la práctica pedagógica.
ACOMPAÑAMIENTO
Consiste en reflexionar, evaluar y tomar decisiones que fortalezcan la práctica pedagógica de las y los docentes, teniendo en consideración los resultados del monitoreo y los resultados de aprendizaje estudiantil.
¿CÓMO SE RELACIONAN?
El monitoreo supone prestar atención al desempeño de un o una docente en una sesión pedagógica, mientras que el acompañamiento se trata más bien de un conjunto de acciones transversales que toman como insumo lo recopilado en el monitoreo para diseñar estrategias de asesoramiento permanente al equipo docente. En el siguiente gráfico, se visualiza en qué consisten estos procesos y cómo se vinculan:

El monitoreo y acompañamiento permite a los directivos conocer de manera directa cómo se desarrollan los procesos de enseñanza y aprendizaje en el aula, identificar las buenas prácticas y necesidades de apoyo, y orientar la mejora continua del desempeño docente.
Adicionalmente, es importante que tengas claro lo siguiente:
¿Quién monitorea y acompaña?
Directivo y/o miembros del equipo directivo
¿Cuántas veces se monitorea?
Entre dos y tres veces al año, dependiendo del tamaño de la IE.
¿CÓMO ORGANIZO EL MONITOREO Y EL ACOMPAÑAMIENTO?
Para fortalecer la calidad del proceso de enseñanza y aprendizaje en la institución educativa, resulta necesario organizar las acciones vinculadas a la observación, retroalimentación y seguimiento de la práctica pedagógica que forman parte del proceso de monitoreo y acompañamiento.
Ten en cuenta las siguientes recomendaciones:

El directivo debe evidenciar el dominio de habilidades socioemocionales, sobre todo en el acompañamiento pedagógico a sus docentes, ya que se trata de una interacción en la que es fundamental garantizar vínculos de motivación e integración. Por ello, se proponen cuatro acciones para garantizar un acompañamiento pedagógico desde el enfoque de las habilidades socioemocionales:
Establece vínculos horizontales.
Genera autorreflexión hacia la mejora.
Motiva la curiosidad por el aprendizaje continuo.
Aprende en equipo.
¿CÓMO INVOLUCRAR A LOS MIEMBROS DE LA IE?
Sensibiliza a tu equipo docente con respecto a la finalidad del monitoreo y acompañamiento.
Genera espacios de reflexión para dialogar sobre los temores y mitos en relación con el monitoreo y acompañamiento
Enfatiza en la idea fuerza de que el monitoreo y acompañamiento buscan fomentar la autorreflexión sobre la práctica pedagógica, así como propiciar un diálogo constructivo entre colegas.
Comparte con los docentes los instrumentos que se emplearán cuando se lleve a cabo el monitoreo y acompañamiento.
Reúne a tu equipo directivo, si es que lo tienes, para distribuir las acciones propias de monitoreo y acompañamiento.
Elabora materiales como afiches, infografías, gráficos, diapositivas, entre otros que contribuyan a comunicar y difundir la intención del monitoreo y acompañamiento pedagógico.
Difunde los materiales elaborados a través de redes sociales (WhatsApp o Facebook).

