La propuesta busca asegurar que los alumnos cumplan las horas mínimas de estudio, las cuales se redujeron de 39 semanas a 36 en 2025. Además, se plantea reducir las vacaciones bimestrales del primero y tercer trimestre a solo dos días.
Idel Vexler, exministro de Educación y consejero del Consejo Nacional de Educación (CNE), advirtió que el calendario escolar 2026 debe iniciar antes para garantizar que los estudiantes de colegios públicos cumplan con las horas mínimas de aprendizaje. “No podemos repetir lo ocurrido en 2025: los alumnos necesitan estudiar más para alcanzar los estándares mínimos de 900 horas en inicial, 1.100 en primaria y 1.200 en secundaria”, señaló en dialogo con La República. Por ello, propone que las clases comiencen a más tardar el 9 de marzo y que las vacaciones en el primero y tercer bimestre se reduzcan a dos días, dedicadas exclusivamente a la gestión educativa de los docentes, lo que permitiría recuperar alrededor de 80 horas de estudio efectivas.
En febrero de este año, el CNE ya había advertido sobre riesgos en el calendario escolar 2025, que redujo las semanas lectivas de 39 a 36. La entidad señaló que esta disminución podía impedir que los estudiantes cumplieran con las horas mínimas de clase en inicial, primaria y secundaria, afectando directamente la calidad educativa y los logros de aprendizaje.
Idel Vexler: «Los estudiantes deben tener horas suficientes de aprendizaje”
Vexler señaló que actualmente existe una brecha significativa entre los colegios públicos y privados. Mientras los privados inician los primeros días de marzo y estudian hasta las 3:30 p.m., los públicos comienzan a mediados del mismo mes y concluyen entre la 1 y 12:30 p.m. “El calendario debe corregir esta desigualdad y asegurar que todos los estudiantes tengan horas suficientes de aprendizaje”, afirmó.
Además, explicó que la reducción de vacaciones interbimestrales, entre otros factores, contribuirá a aumentar las horas lectivas sin afectar el bienestar de los alumnos. “No es solo cuestión de tiempo; se trata de garantizar que los estudiantes tengan la oportunidad de cumplir con las metas mínimas de aprendizaje, algo que es especialmente urgente para los 6.400.000 alumnos de colegios públicos del país”, indicó.
Ya se había advertido los riesgos en 2025
El Consejo Nacional de Educación (CNE) había señalado previamente que la reducción de semanas lectivas en 2025, de 39 a 36, podía afectar la calidad educativa. El año escolar comenzó el 17 de marzo y cada bimestre incluyó una semana de vacaciones, sumadas a dos semanas en julio, lo que dejó a muchos estudiantes sin cumplir las horas mínimas de estudio.
“Es imprescindible asegurar el estricto cumplimiento de las horas lectivas mínimas”, señaló el CNE. El recorte de semanas provocó que los planes de estudio tuvieran que reorganizarse, limitando el tiempo efectivo de aprendizaje y generando desigualdades entre alumnos de colegios públicos y privados.
Impacto en el aprendizaje y la gestión educativa
Vexler advirtió que la falta de horas de estudio es uno de los principales factores que limita los logros educativos, aunque no el único. “Antes del 2000, los estudiantes rurales estudiaban unas 500 horas y los urbanos 700; la reforma buscó aumentar estas cifras, pero aún tenemos brechas”, explicó.
Para asegurar el cumplimiento de las horas mínimas, las direcciones regionales de educación deberán supervisar que los colegios sigan el calendario, mientras que los docentes recibirán formación continua y los colegios contarán con mejores condiciones de infraestructura y materiales educativos.
Fuente: Diario la República

